¿Todavía eres estudiante, o simplemente buscas la forma de irte lejos a explorar el mundo durante mucho tiempo, pero tienes poco dinero para permitírtelo? ¡Entonces has llegado al sitio adecuado!
Cuando yo todavía era estudiante, la idea de viajar lejos me parecía casi imposible.
Me bastaba con mirar mi cuenta bancaria para entender que tenía que esperar a mi primer sueldo para algún día cumplir mi mayor sueño: viajar a Japón.
En aquella época no tenía ninguna experiencia como mochilero en solitario. Todavía había muy pocos blogs que hablaran de viajar barato.
La imagen que yo tenía de los viajes era que solo los más acomodados podían irse lejos y durante mucho tiempo.
Pero hizo falta un poco de valor y algunos trucos para darme cuenta de que, incluso siendo joven y con muy poco dinero, se podía emprender cualquier viaje por el mundo.
Viajar con poco presupuesto está al alcance de todos, pero hay que aceptar hacer concesiones en la vida y en la forma de plantear el viaje.
En este artículo quiero presentarte mis 6 pasos basados en mi propia experiencia para que tú también puedas irte durante mucho tiempo y probar lo que yo considero la “verdadera libertad”.
Si a mí me funcionó, ¡a ti también te puede funcionar!
1. Saber vivir con poco

Adoptar un estilo de vida sencillo te permitirá vivir con lo mínimo y evitar gastos innecesarios.
Si te centras solo en los gastos de comida, alojamiento y un pequeño presupuesto para salir, podrás ahorrar mucho más dinero del que crees.
Como por naturaleza no gasto mucho, logré ahorrar unos 2000 € tras dos años de estudios superiores gracias a la beca del CROUS.
También tuve la suerte de seguir viviendo con mis padres, lo que me ahorraba pagar una residencia de estudiantes, que para mí es un gasto nada despreciable.
Al final, acabé comprándome yo mismo mi primer billete de avión a Japón.
Después, viviendo con poco, conseguí aguantar un mes y medio recorriendo de arriba abajo ese país maravilloso.
Todavía hoy, esa mentalidad me acompaña en mis viajes. Solo gasto en lo que me parece bueno para mí; lo demás puede esperar.
2. Encontrar un trabajo a tiempo parcial o unas prácticas

Cuando era estudiante, tenía la oportunidad de trabajar de forma puntual en misiones como técnico informático.
Fue gracias a una asociación de estudiantes que funcionaba como una empresa de trabajo temporal, lo que me permitió trabajar de vez en cuando y sacarme un complemento nada despreciable.
En un año de misiones puntuales, logré ganar unos 1600 €, más que suficiente para irme en verano a la otra punta del mundo durante 1 mes.
Además, en mis estudios tenía que hacer al menos 2 prácticas remuneradas en empresa, lo que también me permitía ahorrar y preparar mis futuros viajes.
Si tú también tienes la oportunidad de trabajar aunque sea un poco para ganar algo de dinero, aprovecha para ahorrar.
Cada experiencia en una empresa es un verdadero valor añadido, porque son competencias que podrás usar después cuando busques trabajo una vez graduado.
Si combinas vivir con poco y ganar algo de dinero mientras estudias, las posibilidades de irte de viaje durante mucho tiempo llegarán mucho antes.
3. Elegir destinos con un coste de vida bajo

Irse 2 meses a Estados Unidos no es lo mismo que irse 2 meses a Vietnam si nos fijamos en el coste de vida allí.
Si quieres viajar con pocos ahorros, mejor viajar a algún sitio donde estés seguro de poder comer y dormir por menos de 20 € al día.
Y si eres de verdad muy ahorrador, puedes incluso vivir con menos de 10 €.
Como principiante que era, decidí irme a Japón un mes y medio pensando que podría sobrevivir con mis ahorros, es decir, 1200 €.
Al final lo conseguí, pero tuve que privarme de muchas cosas por el camino: solo bebía agua y comía arroz blanco, y renunciaba a salir con otros viajeros por falta de presupuesto. Todo el dinero se iba en las visitas.
Fue una decisión que asumí, aunque con cierto arrepentimiento, porque me privé de muchas oportunidades.
En mi opinión, hay destinos que conviene priorizar si decides irte mucho tiempo sin privarte de nada y hacer road trips por varios países.
Esta es mi lista de los países que te recomendaría si viajas con poco dinero:
- Vietnam
- Laos
- Camboya
- Indonesia
- Tailandia
- Taiwán
También puedes optar por Latinoamérica, que igualmente tiene un coste de vida bajo.
Todo depende de lo que te apetezca, pero tienes muchísimo donde elegir en cuanto a destinos e itinerarios.
Solo el billete de avión puede salir algo caro. Pero cuando eres estudiante tienes tiempo por delante, porque tienes más vacaciones.
En ese caso, puedes optar por vuelos con varias escalas. Cuidarás tu presupuesto, pero no esperes un servicio de altos vuelos.
4. Optar por los servicios más baratos durante el viaje

Has ahorrado bien trabajando mientras estudiabas y llevando una vida frugal, y ya has elegido tus destinos.
Ahora toca analizar cómo ahorrar dinero en transporte, alojamiento y comida una vez de viaje.
Usar el transporte público durante todo el viaje
Lo primero es usar solo el transporte público. Es barato y te permite empaparte de verdad del día a día de los locales. Usa el taxi solo si estás perdido o si sientes que la cosa se pone fea donde estás.
Si vas a Asia, puedes usar la web de Klook para definir tus itinerarios y reservar tus billetes de autobús con antelación al mismo precio que si los compraras allí.
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Alojarse en guesthouses o albergues
Después, opta por alojamientos tipo guesthouse o albergue. Según el país, salen muy baratos, y son una ocasión para convivir con viajeros de todo el mundo.
Existe una web dedicada por completo a este tipo de alojamientos: echa un vistazo a Hostelworld. También puedes mirar en Booking.com para comparar precios y elegir el más barato de los dos.
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Cocinar tú mismo o comer local
En cuanto a la comida, viene genial, porque muchas guesthouses y albergues tienen una cocina común donde puedes prepararte la comida.
Y si te da pereza, siempre puedes comer en un restaurante local por cuatro duros. No dudes en pedir recomendaciones de restaurantes muy frecuentados por la gente del lugar.
A diferencia de unas vacaciones clásicas, tendrás que salir de tu zona de confort y aceptar vivir como un viajero. Y no te preocupes: con el tiempo, ¡estoy casi seguro de que le cogerás el gusto!
5. Pasar más tiempo en cada ciudad que visites

Para mí, este punto es fundamental para optimizar tus gastos.
La razón es sencilla: te darás cuenta de que lo que más cuesta en un viaje no es necesariamente el alojamiento, sino todos los desplazamientos sucesivos que haces en cada visita.
A fuerza de querer encadenar visitas, gastarás mucho y además te perderás ocasiones de disfrutar plenamente de un lugar.
Un viaje no debería ser una carrera contrarreloj. Al contrario, es la ocasión de instalarse en un sitio y descubrir mejor una ciudad desde distintos ángulos.
Pasea por las calles para empaparte del ambiente. Sal de los caminos trillados haciendo cosas que ningún turista hace. Tómate tu tiempo para probar los sabores locales en un puesto callejero. Habla con otros viajeros para encontrar compañeros de viaje.
Si adoptas una forma de viajar tipo “slow travel”, te darás cuenta de que las cosas más sencillas suelen ser las que más alegría te dan.
“Lo importante no es el destino, sino el camino”.
6. Ofrecerte como voluntario

Si piensas quedarte mucho tiempo en un país y te alojas en guesthouses o albergues, el voluntariado es una muy buena solución para alojarte gratis.
Muchos de ellos lo ofrecen a cambio de unas horas de trabajo. En general, las tareas son bastante sencillas: limpieza y, a veces, recepción.
Pregunta simplemente al personal si es posible alojarte gratis a cambio de echar una mano.
Si no, para facilitar tu búsqueda, puedes mirar en Workaway, Worldpackers o HelpX.
No solo no pagas nada por el alojamiento, sino que además conoces gente nueva cada día. Es la ocasión de ampliar tu red de contactos por si algún día visitas otros países.
Conclusión
Si sigues estos 6 pasos, podrás irte adonde quieras, aunque tengas un presupuesto limitado.
Al final, todo depende de cómo uses tu dinero en el día a día.
Porque si, como yo, no eres de gastar mucho, irte con poco presupuesto como hice yo está al alcance de todos.
No te pongas barreras diciéndote que no puedes viajar tan lejos ni tanto tiempo.
Por el camino conocí a muchos viajeros solitarios, todos con perfiles distintos.
Algunos viajan con un buen presupuesto; otros, casi sin nada.
Hubo una persona que me marcó mucho: un francés de 24 años que se fue a Japón durante 1 año con una visa de trabajo y vacaciones, con un presupuesto de solo 10 000 €. Y eso que no es el país más barato.
Desde entonces volvió sano y salvo a Francia tras conocer a muchísima gente y descubrir muchísimas cosas, y piensa volver allí para vivir de forma definitiva.
Creo que todo está en la cabeza, y que cualquiera puede viajar incluso con menos de 500 € al mes.
La única dificultad es reunir un mínimo de dinero al preparar el viaje, porque lleva tiempo.
Pero con ambición y ganas de vivir tu sueño de viajar por el mundo, todo es posible.
¡Ahora te toca a ti!




